Wednesday, September 25, 2013

La Tentación de Jesús


 Mateo 4:1

El capítulo 3 cerró con el bautismo de Jesucristo. Y allí mismo era cuando Él fue bautizado en el Espíritu Santo también, por aunque Jesús había estado concebido por el Espíritu Santo y Lo tenía el Espíritu morando dentro de Él, en el momento de Su bautismo en agua, el Espíritu descendió SOBRE Él para darle el poder para Su ministerio. Esto fue un momento crítico en la vida de Jesús, y yo creo que todos necesitamos experimentar tal momento en la vida si queremos servir al reino con efectividad. ¿Cómo? Simplemente por decir, “Yo necesito ser lleno con Tu Espíritu, Señor, Necesito Tu Espíritu sobre mí para dame Tu poder.” Y en fe lo recibimos en este momento. Entonces movimos adelante ministrando con efectividad, porque verdaderamente “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, dice Jehová de los ejércitos.” (Zacarias 4:6).

            Entonces aquí está Jesús. El Espíritu está sobre Él. Él ha escuchado una voz del cielo y no dudo que Él se sentía muy bien. Entonces inicia el capítulo 4…

            Frecuentemente, es verdad que después de las bendiciones grandes vienen las batallas difíciles. E inmediatamente después de Su bautismo, el Espíritu Lo guio al desierto, en donde Él encontraría el Enemigo.

Mateo 4:2

Los ayunos de cuarenta días fueron conocidos por quienes estudiaron las Escrituras y a la gente de Israel que sabían la historia. Éxodo 34:28 dice que cuando Moisés recibió la ley en el Monte Horeb, que él no comió ni bebió por cuarenta días. En 1Reyes 19, leímos que  Elías también fue en ayunos por cuarenta días después del Señor lo mando un ángel que lo dio un tipo de comida para sostenerlo. Moisés y Elías ambos ayunaron por cuarenta días. Jesús ayuno por cuarenta días y en unos capítulos veremos cómo debemos portarnos en ayunos.

Vivimos en una sociedad de adicciones no solamente al alcohol o droga sino a la inmoralidad. Sugiero que la razón pueda ser porque, como una sociedad, hemos ignorado el principio simple de ayunar, es decir “no” a los deseos de la carne regularmente. Si usted siente un jalón de la carne en cualquier área de la vida trate de decir “no” a los gustos del estómago por un día o una semana. Cuando uno niega lo físico para concentrar en lo espiritual, ocurre una dinámica que nos ayude sobresalir de la maldad.

Después de cuarenta días en el desierto buscando a su Padre y negando su carne, Jesús tenía hambre. Los psicólogos nos dicen que cuando una persona está en ayunos por mucho tiempo se pierde su apetito completamente. El hambre solamente regresa cuando esté muy cerca de la muerte. Por lo tanto, en este punto del día cuarenta, Jesús literalmente estaba muriéndose del hambre. Físicamente, los sistemas de su cuerpo estaban fallando y gritando para alimentación. Y fue entonces cuando llegó Satanás para tentar a Jesús. Ahora, antes de consideramos la tentación de Jesús, quiero que recuerde que el Espíritu lo había guiado al desierto. ¿Por qué motivo el Espíritu hubiera guiado a Jesús a un lugar en donde la tentación seguramente iba a pasar? Yo creo que hay dos razones, los dos importantes que entendemos.

            Jesús fue guiado al desierto para revelar quién Lo es. 1 Corintios 15:45 declara que Jesús es el último Adán. Y me acuerdo del primer Adán en el huerto de Edén quien también era tentado directamente por Satanás.

El primer Adán estaba en un huerto hermoso. El último Adán estaba en un desierto sin vegetación. El primer Adán comió libremente de todo excepto del fruto prohibido. El último Adán no comió nada por cuarenta días. El primer Adán era físicamente fuerte. El último Adán débil y cerca de la muerte. El primer Adán condenó la humanidad porque no sobresalió de la tentación. El último Adán, Jesucristo, sobresalió de la tentación, y vivía toda su vida sin haber pecado.

Jesús fue guiado al desierto no solamente para revelar quién es Él, sino para decirnos quienes somos nosotros. El libro de Hebreos dice así:
Por cuanto le era preciso ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel Sumo Sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Porque en cuanto Él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas; sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Hebreos 2:17-18; Hebreos 4:15

No importa con que pecado está pelando usted, no importa que tentación que está atacando a usted constantemente, Jesús sea un Sumo Sacerdote misericordioso que ora para usted efectivamente porque Él se siente con usted patéticamente. Él no está asustado por su pecado, porque según Hebreos 4:15, Él fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Él estaba tentado en todos puntos como nosotros estamos—y “todo” en el griego significa todo. Cuando nuestro Sumo Sacerdote nos dice con compasión, “Entiendo por qué estás tan crítico o negativo, codicioso, envidioso, cínico, odioso, vengativo, o perezoso.” Él entiende porque estaba tentado en todos puntos—aun sin pecado. Él se hizo carne para que pudiera tener un entendimiento íntimo de nosotros y ser nuestra fuerza en nuestro tiempo de  tentación.

Mateo 4:3

En el desierto, hay millones de piedras en la forma del bolillo. No hay duda, que durante los ayunos de Jesús, aquellas piedras hubieron tomado el parecer del pan. Y ahora viene Satanás diciéndolo, “Si tú eres el Hijo de Dios, cambiarás estas piedras a panes.”

¿Qué está haciendo el Enemigo aquí? Él está cuestionando la provisión del Padre. Durante el bautismo de Jesús, Dios Lo identifico como su Hijo amado. Ahora Satanás está echando duda en las meras palabras que usó Dios, diciendo, “¿Si en VERDAD eres el Hijo de Dios, por qué tienes tanta hambre? Si tú eres el Hijo de Dios, ¿Por qué estás pasando por esta prueba? ”

Satanás es así con nosotros también, cuando él viene a nosotros y dice, “¿Si tú eres hijo de Dios, donde está Su provisión? ¿Por qué tiene más deudas que pagos? ¿Por qué no estás sana? ¿Por qué no tienes todo que quieres materialmente?”

Él viene a nosotros y susurra en nuestros oídos. “Haga las cosas en tu propio poder. Usa tu fe. Haga para que ocurra ahora.” Pero Dios nos quiere ser pacientes. Somos Sus hijos. Y Él nos prometió que nos dará nuestras necesidades como oramos por nuestro pan diario. La mayoría de nosotros queremos llegar a la Tierra Prometida sin pasar por el desierto. Queremos llegar inmediatamente, pero el Padre nos dice. “No. Hay una temporada de preparación. Esperas. No pones en pánico. Yo proveeré.”

Como el hombre que oró, “Señor, ¿Es verdad que para Ti un millón de años es como un secundo?”

“Sí,” contestó el Señor.

“¡Que impresionante! ¿Es verdad también que un millón de dólares es como un centavo?”

“Sí.”

“Pues, Padre, ¿Me mandes un centavo?”

“Seguro… En un secundo.”

Necesitamos tomar en cuenta que el tiempo de Dios es muy diferente que nuestro. Jesús sabía esto. Él no empujaría ni apurar al Padre por tomar el control por Sí mismo. Él esperaba. Y pronto--quizás solamente horas después—los ángeles fueron a Él. En lugar de haber comido panes secos, Él comía el pan de los ángeles. Que tantas veces he comido pan seco, porque intento arreglar las cosas en mi propio poder en lugar de tener la paciencia de esperar al tiempo perfecto del Padre y comer al pan de los ángeles.

Mateo 4:4

"El problema," dijo Jesús, "no está en lo material. Más importante que la comida física es la comida espiritual que encuentro en la Palabra de Dios." Jesús dijo que el material no es lo importante. No solo de pan vivirá el hombre. Para ustedes quienes están involucrados en discusiones sobre la inspiración de la Escrituras por favor tomar nota de lo que dijo Jesús de Deuteronomio cuando dijo, "toda palabra que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre." (Deuteronomio 8:3). No son solamente los pensamientos que están inspirados. Jesús refirió a Deuteronomio y declaró que cada Palabra que sale de la boca de Dios y es inspirada por Dios. Cada palabra es respirada por Dios.

Mateo 4:5-6

Referimos a Salmo 91, versículos 11 al 12, Satanás ahora está cuestionando la protección del Padre. "¿Crees que tu Padre verdaderamente te protegerá, Jesús? Pruébalo. Pruébalo para Ti mismo, pruébalo para mí, y para todo Israel. Subas sobre el pináculo del temple y brincas. ¿No declaró el Salmo 91 que Dios dará a Sus ángeles carga de Ti para cuidarte de aun dañar a un dedo de pie?”

Satanás usa las Escrituras, pero siempre cambiara una frase o dos en el proceso. Salmo 91:11 actualmente dice, "Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos"—en todos los caminos de Dios. Jesús sabía esto y contestó apropiadamente.

Mateo 4:7

"El Padre proveerá para Mí, y el Padre me protegerá, pero yo no voy a probarlo para darte a ti o a cualquier otra persona la satisfacción. La Escritura dice Satanás, que no debemos probar a Dios.”

No sacamos la Escritura del contexto. No probamos a Dios. Si acuesta usted en media de la autopista diciendo, “Voy a probar ahora mismo si Dios está conmigo y que Él me guardará,” ¡Él te cuidará seguramente--pero en el cielo!

No tentarás al Señor. No digas, “¿Cuán lejos puedo empujar sin estar dañado? ¿Qué tanto puedo parecer como los del mundo sin estar en el mundo?” No lo haga. No brinques del templo para probar tu espiritualidad, tu libertad o tu madurez. Jesús dijo. “No me caeré en esta tentación. Sé que mi Padre está conmigo. Sé que Él me protegerá. No tengo que probarlo.”

Mateo 4:8-10

Finalmente, Satanás cuestionó la promesa del Padre. El Padre prometió todas las cosas a su Hijo. Pero Satanás vino a Jesús diciendo, “El mundo es mío para darte si Tú me adoras a mí.”

¿Cómo ganó Satanás el control del mundo? Originalmente. Dios dio al hombre dominio sobre la tierra, pero cuando Adán pecó en el huerto de Edén, lo dio el título del planeta a Satanás. Por lo tanto, Satanás tenía el derecho de decir a Jesús, “Te daré potestad sobre todo el mundo ahora mismo. No tienes que ir al camino de la Cruz. No será necesario para Ti irte al infierno. Te daré todo ahorita si postrado me adorares. ¡Toma el corto camino! ¿La promesa del Padre? ¿Quién sabe cuándo sea cumplida o si sea cumplida? ¡Adoraras a mí, tomes todo ahorita!”

Y hermano soltero Dios prometa a usted, que lo va a bendecir. Él susurro la promesa en su corazón que en el momento correcto, Él le mandará la persona con quien puede caminar en el camino del Señor. Pero Satanás viene a usted y dice, “¿Está seguro que la promesa pasará? Yo puedo darle la mujer de sus sueños ahora. Oh ya sé que no es cristiana pero usted puede influir su dirección. Ella irá a la iglesia con usted. No habrá problema, todo saldrá bien.” Satanás viene a nosotros y empieza a echar dudas acerca de la confianza que tenemos en el Padre si podemos creer en la promesa, ‘deléitate asimismo en Jehová, y Él te concederá las peticiones de tu corazón.’ “¿Por qué tienes hambre? ¿Dónde está la provisión del Padre?” Él dice, “¡Brinca! ¿O duda que el Padre le proteja? ¡Hágalo ahorita! No tiene que esperar la promesa.”

Si analiza las tentaciones que vienen a usted, pienso que verá que todas están en una de las tres categorías; estará tentado a negar la provisión del Padre, a dudar la protección del Padre, o desesperar las promesas del Padre.

Mateo 4:11

            Cristo sobresalió de las tentaciones de Satanás. ¿Cómo lo hizo? En primer lugar Él usó las Escrituras. Si fueron cuestiones de provisión, protección o promesa, en todos casos Jesús se refirió a la Escritura. Esta me ánima mucho porque yo también puedo hacerlo. Cuando el Enemigo me ataca, puedo recitar las Escrituras. Y también puede usted. Haga exactamente lo que hizo Jesús. Si no lo tiene, sugiero un librito de las promesas bíblicas que contiene 800 promesas de la Palabra, y viene en categorías para todas situaciones. Ochocientos promesas para utilizar cuando el Enemigo dice, “El Padre no le proveerá. El Padre no le protegerá. La promesa no se aplica a usted.”            

            Citar las Escrituras. Pero darse cuenta que cuando Jesús dijo, “El hombre no vivirá de pan solamente.” Él estaba diciendo, “No viviré de pan solamente. Las cosas materiales no tendrán prioridad para Mi.” Cuando Él dijo, “No tentaras al Señor tu Dios,” Él estaba diciendo, “No lo haré porque la Palabra lo prohíbe.” Cuando Él dijo “Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás.”  Él estaba diciendo, “Serviré a Mi Padre y a El únicamente.”
           
            Muchos cristianos piensen erróneamente que por simplemente citar las Escrituras, Satanás va a correr. Pero Satanás también cita la Escritura y los demonios también. El poder está en la sumisión a la Palabra, no en la recitación de ella. Satanás se va cuando él nos escucha decir, “Lo haré.” No, “Puedo recitarla.”

Las tres Escrituras que citó Jesús están de Deuteronomio 6 y 8— una porción relativamente pequeña de la Escritura. Personalmente, Creo que Cristo estaba teniendo sus devociones en aquel lugar cuando estaba tentado. Meditación en la Palabra de Dios esta tan importante porque Satanás muchas veces ataca cuando menos espero. Nunca me dice adelante, “Oye, te voy a visitar en tres días prepárate.” No, el me vigila y espera hasta que sepa que estoy en un lugar de debilidad, frustración, tensión, cansancio o transición y—ya—me ataca. Efesios 6 dice la Palabra de Dios es la Espada del Espíritu. Aprenda la Palabra. Meditar en la Palabra. Plantarse en la Palabra. Y como Jesús, en sumisión a la Palabra, pueda ganar al Enemigo.


El Bautismo de Jesús: Un Estudio Temático de Mateo 3:13–17

Mateo 3:13-17 

Eran primas, la madre de Juan el bautista y de la madre de Jesús, entonces Juan conoció a Jesús bastante bien. Y aunque él todavía no entendía que su primo era el Mesías prometido, él sabía que Jesús era sin pecado. Por eso, en medio de bautizar a los demás, Juan de repente fue consciente de su pecado cuando Jesús se acercó a él.

"No hay pecado en ti", declaró Juan. "Tú debes bautizarme a mí."

Pero Jesús inmediatamente dijo "Permites que sea así, porque al hacerlo, vamos a cumplir toda justicia. Es correcto hacerlo." ¿Por qué? Si el bautismo es un signo de arrepentimiento, ¿Por qué Jesús, quien era sin pecado, por ejemplo dijo, "Es importante para mí ser bautizado por ti"?

Sugiero cuatro razones para su consideración.

1. El bautismo de Jesús fue una afirmación del ministerio de Juan

Al unirse a los demás y llegar al Jordán para ser bautizado, Jesús estaba diciendo: "A pesar de que Juan sabe que es un pecador, a pesar de que Juan sea consciente de sus deficiencias, yo estoy de acuerdo con su servicio para mí. Y su mensaje de arrepentimiento es válido. "Cuando Jesús comenzó su predicación pública, el arrepentimiento era su mensaje también. Al llegar al Jordán, Jesús estaba afirmando el ministerio, tanto de Juan, el hombre y el mensaje.

2. El bautismo de Jesús es una identificación con nosotros personalmente

Él que no conoció pecado, tomó nuestros pecados, murió por nosotros, y se identifica con nosotros en el bautismo. Jesús fue sumergido, y nosotros estamos también. Consecuentemente, hay una identificación y una unión.

3. El bautismo de Jesús fue una declaración a su Padre Proféticamente

En sumisión del plan del Padre, Jesús vino a morir. Romanos 6 nos enseña que el bautismo es una imagen de la muerte y el entierro. En el bautismo, Jesús estaba diciendo, "Sé que he venido a morir. Y, Padre, estoy sometido a ese plan de muerte y el entierro. "Pero debido a que el bautismo no termina en el agua, porque se sacó una vez más, que habla de la resurrección, Jesús también declaró este a su Padre:" Sí, estoy sometido a su plan yo voy a morir. Pero también voy a subir de nuevo a través Tu poder”.

4. El bautismo de Jesús es una ilustración de la Trinidad

Después de que Jesús salió del agua, el Espíritu Santo descendió sobre Él en forma de una paloma, y la voz del Padre se escuchó desde los cielos.

El bautismo de Jesús fue una afirmación del ministerio de Juan, una identificación con nosotros personalmente, una declaración del Padre proféticamente, y una ilustración práctica de la Trinidad.

Cuando leí del bautismo de Jesús, mi mente se remonta a unos dos mil trescientos años antes a la historia de un hombre cuyo nombre significa "Consolador." Usted lo conoce por el nombre de Noé. Noé fue rodeado por un mundo que era corrupto y corrompido. Pero la Escritura nos dice que Noé halló gracia a los ojos del Señor. Y Dios dijo a Noé: "Me voy a ahogar a este mundo corrupto, malvado. Voy a ser misericordioso."

¿Misericordioso? Sí.

Al enviar el diluvio, Dios estaba haciendo de forma rápida y misericordiosamente lo que el hombre estaba haciendo lenta y dolorosamente. La sociedad de Noé, inmerso en lo oculto y envuelto en la perversión, se destruyó a sí misma. Así que Dios envió el Diluvio. Durante cuarenta días que llovió, y el mundo se ahogó. Al cabo de cuarenta días, la lluvia se cesó, y Noé soltó un cuervo y una paloma. El cuervo, un carroñero, tenía mucho que escoger. Los cadáveres estaban por todas partes, por lo cual el cuervo nunca regresó. Pero la paloma, un pájaro de la pureza, hizo vueltas, y al no encontrar lugar para poner su pie, regresó y aterrizó en Noé.

La imagen es increíble para mí. Un hombre llamado Consolador, rodeado de agua, en la cual el mundo contaminado se había ahogado, y la paloma vino sobre él. ¿Esa imagen pudiera haber registrado en las mentes de aquellos que observaron el bautismo de Jesús? Sin duda, así llegó a mí mente, y a través de ella, yo entiendo algo de la importancia del bautismo-a morir al mundo que nos rodea y una resurrección a una nueva vida como Pablo declaró en Romanos 6:4

No estoy estirando la analogía, ya que en 1 Pedro 3:21, Pedro escribió que Noé con el diluvio es una imagen del bautismo. Pero espera…hubo otro hombre que estaba sumergido en el agua, bautizada radical, cuyo nombre literalmente significa "paloma". Usted lo conoce por su nombre más familiar de Jonás. Jonás se rebeló contra del Señor cuando él fue a través de uno bautismo de los más interesantes. No sólo se sumergió en agua. ¡Estaba tirado en ella! Durante tres días, él estaba en el fondo del mar en el vientre del gran pez, donde estaba quebrado como él clamó a Dios y se arrepintió de su pecado. Y de repente, él fue resucitado cuando la ballena tenía la "necesidad de vomitarse " a él en la playa de Asiria.

El bautismo de Jonás no era un ahogamiento del mundo que le rodea. Fue un ahogo de la rebelión y el egoísmo en su interior. Jonás tenía su propia agenda, sino a través de su bautismo, se rindió. Eso es también lo que el bautismo se trata. No sólo usted está muriendo para el mundo que lo rodea, sino el egoísmo dentro de sí. El bautismo dice: "Señor, voy a ir a donde me lleves. Haga lo que Tú deseas. Sea lo que podría significar, confío en Ti. Tú eres mi Dios y mi Rey.

Usted podría estar diciendo, "Esto está muy bien en teoría. Pero fue bautizado hace seis meses, o hace seis años, o sesenta años, y he fallado miserablemente.

Así lo hizo Noé. Después de salir del arca, Noé se emborrachó y se expuso de una manera que causó un problema en sus hijos que sentimos hasta el día de hoy. El pecado que debería haber sido erradicado del mundo de Noé resurgió cuando estaba borracho en su tienda.
¿Qué pasó con Jonás? Jonás predicó, y el más grande avivamiento en la historia se llevó a cabo en toda la ciudad de Nínive se convirtió al Señor. Sin embargo, ¿que hizo Jonás? Él subió a una colina e hizo un mohín, enojado porque cuatrocientos mil habitantes de Nínive fueron salvados. Fue un fracaso completo, porque el egoísmo que debería haber sido ahogado en el vientre de la ballena volvió a surgir.

Durante el bautismo de Noé, llovió durante cuarenta días. Después del bautismo de Jonás, salió y predicaba, "cuarenta días en Nínive hasta que se salvó." Después del bautismo de Jesús, fue llevado al desierto por cuarenta días. Aunque los tres tenían tiempos de prueba, sólo uno salió victorioso. Sólo uno lo hizo con éxito. Sólo uno fue bautizado y se trasladó a la victoria total y completa. ¿Fue Jonás, el gran profeta? No. ¿Noé, el hombre de fe? No. Sólo Jesús.

Jesús, en su cuadragésimo día la tentación, venció a Satanás. Él no falló. Y a causa de su victoria, el bautismo no sólo dice, "me estoy muriendo al pecado a mí alrededor, y me estoy muriendo al pecado dentro de mí", pero lo más importante, dice, "Creo en Aquel que murió por mí."

Mira, precioso santo, cuando estamos bautizados, no quiere decir que seremos perfectos a partir de ese momento. Esto significa que ustedes reconocen que están perfectamente perdonados y amados a la perfección, que Jesucristo pagó el precio por cada pecado que alguna vez lo han hecho, están haciendo, o lo harán siempre. Él que fue bautizado y salió victorioso a través de estos cuarenta días de juicio y la prueba es que ahora vive en usted.

Por lo tanto Pablo escribió:
Con Cristo estoy juntamente crucificado; mas vivo, ya no yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20

Ese es el Evangelio de Cristo-Jesús victorioso, que mora en mí. No sé si fueron bautizados, pero les ánimo a que reafirmen su bautismo en su propio corazón. Sea como Noé. Ver que el mundo se ahoga, y se eleva por encima de ella. Sea como Jonás. Muere al egoísmo suyo, y caminar en novedad de vida. Y si usted ha fallado, como lo hizo Noé, al igual que Jonás, al igual que todos hemos hecho, sepa esto: Jesús es su victoria. Él que no conoció pecado, se hizo pecado por usted. Usted está perfectamente perdonado. Disfrute de su salvación, y vivir a ese llamado.

Juan 1:32-34

Hasta este punto, aparte de Su nacimiento, no hay record de nada milagroso en la vida de Jesucristo, porque hasta el Espíritu Santo se descendió sobre Él que Él recibió el poder de Su ministerio. Jesús no hizo milagros simplemente porque él era Dios. ¡No! Él dejo aquello poder cuando se hizo carne y vino como el Bebé de Belén. Lee:(Filipenses 2:7). Cada milagro que hizo Jesús estaba por Su dependencia en el Espíritu y obediencia al Padre.

Por mucho tiempo, no entendí eso. Leía de los milagros de Jesús y pensaba, “No es una cosa tan grande. Por supuesto que Él podía caminar sobre el agua, sanar los enfermos, dar de comer a las multitudes de gente. ¡Él es Jesús!” PERO cuando empecé a internalizar y entender Filipenses 2, cuando empecé a ver que Jesús había dejado todo Su Poder, y cuando empiezo a verdaderamente entender el hecho que Jesús era exactamente como yo aun sin haber pecado—Su vida tomo una dimensión muy diferente para mí. Él se hizo un ejemplo, el modelo de Uno que hizo el milagroso porque Él caminaba en el poder del Espíritu. Y finalmente me di cuenta que el mismo poder que descendió sobre Jesucristo está disponible para mí también.

¿Ha sido bautizado en el Espíritu? Oh, ya sé que es lo que pasa cuando recibimos a Jesucristo en el momento de la salvación. PERO ¿Ha venido el Espíritu sobre usted como se hizo sobre los apósteles en el día de pentecostés para darle poder a usted para servicio más grande? Creo que cada creyente necesita su propio día de pentecostés personal- cuando se sabe que ha recibido el poder del Espíritu sobre su vida. ¿Cómo pasa eso? Simplemente por pedirle a Dios. Jesús dijo, “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en el cielo dará buenas cosas a los que le pidan?” Mateo 7:11. Pide a Dios por el poder del Espíritu Santo sobre su vida sabiendo que el propósito no es darle algo solamente para usted, sino que sea un testigo fuerte como Juan el bautista, que usted puede ser una voz en el desierto guiando la gente a Jesús.

Juan 1:35-37

Cuando los discípulos de Juan el bautista cambiaron su alianza a Jesucristo, vemos que el propósito de sus predicaciones no era traer a personas a sí mismo, sino empujar la gente a Jesús. Así necesita ser el propósito de nuestro servicio también. Cuando habla con la gente, su enfoque no debe estar en las denominaciones ni a las personalidades. Sus intenciones debe siempre estar traer la gente a Jesús.